Los organizadores del clásico Tango en la Torre, de 12 y 51, se encontraron ayer con una sorpresa difícil de sobrellevar: no tuvieron acceso a la instalación eléctrica para poner la música y bailar. Después de diversas gestiones consiguieron un parlante inalámbrico y hubo milonga. Desde hace varios meses hacen movidas para seguir con estas reuniones
SUSCRIBITE a esta promo especial